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- Al elegir este nombre, queremos ahondar en nuestras raíces para proyectarnos al futuro, inspirados por el espíritu de esta gran mujer.
- Maria Artacho Sanchez, promotora y coordinadora del centro es sobrina de Miguel Sánchez Zambrano, que a su vez es sobrino de María Zambrano.
- PROGRAMA TESIS DE CANAL SUR 2
- En el centenario del nacimiento de la escritora y filósofa malagueña María Zambrano. María, una de las más grandes pensadoras españolas del siglo XX.
- Profesora de la Universidad complutense durante la II República y relacionada con todos los nombres relevantes de la cultura española de la época, tuvo que recurrir al exilio durante cuarenta y cinco años de su vida. Regresa a España en 1984 para recibir, entre otros, el Premio Príncipe de Asturias y el Cervantes de Literatura.
- Analizaremos los detalles de su vida y obra con los profesores de la Universidad de Málaga, Enrique Baena, de literatura española y Juan Fernando Ortega, catedrático de filosofia, y director de la Fundación María Zambrano, además de Salvador Soriano, secretario de la Fundación.
(Vélez-Málaga, España, 22 de abril de 1904 – Madrid, 6 de febrero de 1991) es una filósofa y ensayista española.
Citas
- “Amar es verse como otro ser nos ve”.
- “El arte parece ser el empeño por descifrar o perseguir la huella dejada por una forma perdida de existencia.”
- “El hombre es un ser escondido en sí mismo”.
- “El que obtiene la unidad, lo obtiene todo.”
- “En la historia, la muerte se ha llamado “decadencia” y su proceso ha sido seguido sólo desde el punto de vista de la desintegración, de la caída del protagonista, en un sentido lineal de una sola dimensión, como si fuese un simple debilitamiento, una pérdida de poder y nada más”.
- “Hay que dormirse arriba en la luz. Hay que estar despierto abajo en la oscuridad. Arriba en la luz, el corazón se abandona, se entrega. Se recoge.(…) pues se ha llegado allí, a esa luz, sin forzar ninguna puerta y aún sin abrirla, sin haber atravesado dinteles de luz y de sombra, sin esfuerzo y sin protección”.
- “La acción de preguntar supone la aparición de la conciencia”.
- “La primera realidad que al hombre se le oculta es él mismo”.
- “La razón como esperanza. Pero a costa de cuánta renuncia. Y quién le consolará al poeta del minuto que pasa, quién le persuadirá para que acepte la muerte de la rosa, de la frágil belleza de la tarde, del olor de los cabellos amados…”
- “No se pasa de lo posible a lo real, sino de lo imposible a lo verdadero”.
- (Cita recogida por Ernesto Sábato en Antes del fin, 1999).
- “Sólo en soledad se siente la sed de verdad”.
- “Todo extremismo destruye lo que afirma”.
- “Y la poesía pura fue a establecer, desde el lado opuesto del romanticismo pero con más profundidad, con más derecho, diríamos, el que la poesía lo es todo. Todo, entendamos, en relación con la metafísica; todo en cuanto al conocimiento, todo en cuanto a la realización esencial del hombre. El poeta se basta con hacer poesía, para existir; es la forma más pura de realización de la esencia humana”.
- “Nadie enseña a nadie filosofía. El sistema es lo único que ofrece seguridad al angustiado, castillo de razones, muralla cerrada de pensamientos invulnerables frente al vacío”.
- “Un filósofo es el hombre en quien la intimidad se eleva a categoría racional; sus conflictos sentimentales, su encuentro con el mundo, se resuelve y se transforma en una teoría”.
- “El filósofo no se contenta con gustar de la vida, sino que quiere penetrar en ella, reduciéndola, haciéndola consciente, transparente a su razón”.
- “La palabra de la poesía temblará siempre sobre el silencio y sólo la órbita de un ritmo podrá sostenerla”.
- “Filosófico es el preguntar, y poético el hallazgo”.
- “La filosofía es una preparación para la muerte, y el filósofo el hombre que está maduro para ella”.
La mujer camina en su evolución…
El liberal, 25 de Octubre 1928, p.3
La mujer camina en su evolución, adquiere personalidad día por día, anda y se esfuerza, aborda de frente los problemas, da cara a la vida.
Frente a este cambio femenino, el hombre se aterra y añora melancólicamente los tiempos en que ellas no tenían más ideal que atender sus exigencias exóticas y domésticas. En algunos tipos exaltados el asombro se torna en reacción aguda de odio y rencor: su dignidad de gallo no puede permitir que la mujer –una mujer- no agote su existencia en la servidumbre de sus deseos. Es la cosa que se nos hace de pronto persona.
Esto explica algunos crímenes llamados pasionales, que no el amor.
Antes el hombre tenía celos de otro hombre: Ahora los va teniendo de ese ideal que la mujer vive a sus espaldas.
Contra esto sólo se nos ocurre un remedio: comunidad de ideales, integración espiritual de sus vidas.
Es preciso que el hombre se dé cuenta de que a la mujer de hoy no se la puede ya conquistar con la promesa de un porvenir económico y social seguro y descansado. La mujer ha descansado durante mucho tiempo, y ahora sale de su sábado, y con plenas energías, con magníficos anhelos, para construir su mundo. Y esta mujer nueva no reniega, ni siente rencor por el hombre, pues que no se siente esclavizada a él.
Pero se le exige un espíritu digno del suyo: sí se le pide (en vez del mefistotélico collar) un ideal que de perspectiva a sus vidas, unidad efectiva a su unión.
Y ha sido tan rápido el viraje de la mujer en sus exigencias que el hombre, descentrado, inadaptado, no sabe –generalmente- o no quiere colmarlas. ¡Pero al menos que no nos maten!







